84. Let me entertain you
24 Jul
Toma aire y prepárate, que el show comienza.
Tercera llamada, el telón se levanta mostrando oscuridad. De pronto, luces, sonido, humo y en medio de todo, sólo yo.
Permíteme entretenerte con palabras que no conozco, pero que digo con mucha entonación. Deja declamarte poemas sin mover la boca, decirte con voz de trueno que sale directo del corazón. Revolveré tu mundo, hare trizas tu paz interior. Pondré de cabeza la razón y te envolveré en mi imaginación
Seré escopeta, seré revolver; seré un añejo cañón. Dispararé emociones que permeen de locura este teatro con la intención de llegar hasta vos.
Cánticos en griego. Bailes celtas. Acrobacias pekineses. Payasos franceses. Mimos con voz. Equilibristas sin manos. Soy el hombre semi-barbudo. Soy el maestro de ceremonias renegado. Esto ha dejado de ser un teatro para convertirse en el circo de mis días. Sin discursos o mamotretos, sin espejos que mientan o que demuestren cosas que no son. Silbo óperas mientras toco arreglos de violín en un clarinete que suena a tambor. Peripecias noctámbulas por todo mí alrededor.
Aplausos del público, todos eufóricos, todos menos tú. Me miras sin resquicio de diversión. Olvidemos la admiración, bostezas aburrida, un somnífero soy.
Permíteme entretenerte, que comienza el acto número dos, el estelar de la gran función.
Soy mago. Ilusionista. Cambio las cosas de mano, como mi corazón cambia de amor. Muestro mis ojos vidriosos, con destellos de otro color. Toco música con el cabello dorado de un hombre calvo que en el mar se perdió. Conquisto montañas miniatura, las guardo bajo mi solapa. Palomas, águilas, elefantes y delfines. Todos surgen debajo mis calcetines.
Bajo del escenario, voy a por ti.
Vamos toma mi mano, haré mi truco especial. Te enamoraré con esfuerzo, para hacerme de un lugar en tu pensar. Te enamoraré con cuidados, con caricias, con palabras asesinas. Haré de tu corazón un lugar dorado que palpita alegre, que bombea bienestar.
Beso. Hocus Pocus. Alakazam. No estamos más en el teatro, esto es ahora un carnaval. Somos reyes de este desfile, de este estallido de música, baile, sonrisas interminable.
Siente, vive, grita. Toma mi mano. Vamos, toma mi mano. Hoy habremos de volar. Las estrellas son el camino trazado a un infinito que no es mundano.
Permíteme entretenerte, por el resto de la función, que si es posible y está en mis manos, haré que dure una vida, y con suerte, hasta dos. Seremos apóstoles de la nueva religión de este amor acortonado. Nos convertiremos en los 10 mandamientos de la era del no sabemos.
Permiteme entretenerte, que si para algo sirve mi existencia, es para esto y solo esto, inspirarme a momentos para tan solo conseguir alegrarte.

Se ha dicho