22. Pasatiempos, no personas.

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– El ser humano está compuesto de billones de pequeñas partes.

– ¿Células?

– No, de “tal veces”.

Existe gente que no es nada ni nadie. No son personas, a veces, a pesar de tener nombre, jamás lo recordarás. Esa gente –que apenas lo es-, no son personas, son pasatiempos.

Son motas en el paisaje del día a día, que rellenan las calles, escuelas, tiendas, trabajo y demás espacios. Los pasatiempos es una falla en el largo plano de la existencia humana. Nacen porque sí, porque no los planearon, porque no fueron como los planearon, porque cuando los planearon cambiaron los planes y acabaron siendo eso que son ahora: nada. Gente vacía, sin ambición, sin  un ordenamiento emocional e intelectual que sea digno de rescatarse. Los hay en todos sabores, colores, sexos (y sus preferencias) y niveles socioeconómicos. Parias del bien vivir.

Un pasatiempo no sabe qué hacer con su hoy, cree que su pasado es olvidable, supone que su futuro será mejor, pues que todo se alineará para que mágicamente y sin esfuerzo alguno de su parte todo vaya viento en popa. Los pasatiempos gustan –quizá no gustan, pero lo hacen de manera excelsa- de pasar días, meses, años con la misma rutina, sin hacer un poquito más, pero cuando se puede, un poquito menos es mejor. Estrangulan sus aspiraciones con tal de evadir responsabilidades y se vuelven ciegos antes las responsabilidades que ya tienen o adquirieron sin querer.

Generalmente, un pasatiempo viene de genealogía, siendo esto que un pasatiempo es hijo de una persona que terminó estando con un pasatiempo, o, de manera más común, con un par de pasatiempos que de buenas a primeras, tuvieron uno o muchos pasatiempos. Esto nos lleva a una pregunta interesante ¿Eres una persona o un pasatiempo? La respuesta puede tardar en llegar, a veces demasiado tiempo, tanto que para cuando llega ya no importará, pues serás uno, por auto denominación, asociación o condicionamiento. Por el momento en el que te enteras y si en verdad quieres enterarte, busca a alguien a quien consideres como persona y que esta misma te considere como persona, no pasatiempo. A final de cuentas, cuando encuentras a una buena persona, dejas de ser un pasatiempo y comienzas a pasar el tiempo como la persona que quieres llegar a ser para convertirte en aquella a la que otra más está dispuesta a darte todo su tiempo.

Ahora bien, que si crees que aun eres joven para preocuparte de eso, anda, corre y ve, se un pasatiempo, no persona. Algún día te encontrarás pensando en qué fue de tu vida, que fue de tu tiempo, pero no importará más, ya serás de la vida misma, un mero y olvidable pasatiempo.

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