"

56. Círculo Virtuosamente Vicioso

25 Feb

Dulce azabache que trifulcas mis derroches. Durazno infinito por cuyo aroma me derrito. Diáfano recuerdo de la mañana que acontece a cuando me duermo despierto en la noche esperando el advenimiento del procapellán. Revuelco de mis adentros, procaz reacción de mi alicurco corazón.

Eres tan mío ¡oh, sentimiento de anhelo!, que desconozco el límite de mis propiedades dentro de tu propio terreno. Te beso y me encuentro conmigo. Me abrazas y somos uno mismo. Soñamos en sincronía y nos amamos sin enseñarnos nada, somos fuerzas naturales que convergen para crear una maravilla trascendental. Única beldad de mítica singularidad. Viajeros de a pie y caravanas imperiales, todos se detienen a observar cuando el silencio de un beso en la oscuridad que nos ofrecemos se transforma en la luz que ilumina por completo la ciudad.

Besos artísticos de dicha continua que sólo pueden nacer de entre nuestros labios: Tan llenos de tersa suavidad y a la vez tan plenos de poder.

Tenerte a medias me basta para tenerte por completo. Ser tuyo a veces si, a veces no me basta para sentirme entero. Sabernos propios, ajenos, conocidos de siempre, desconocidos desde el inicio, nos pone al borde de un abismo que nos significa la vida demencial que a veces concordamos llevar. De un beso al alba, de un te amo madrugal.

Ese a veces sí, a veces no, me alegra y me hiere por igual. Me mata de a poco y me importa nada. No puedo dejarte puesto que mi adicción por ti ha sobrepasado el punto en el cual es posible cualquier tipo de rehabilitación.

Eres mi vida aun cuando no lo seas, eres mi pensar cuando me dispongo los ojos cerrar.

Si juntos estamos transformamos cualquier lugar en un auditorio mayor para interpretar una sinfonía al tocarnos, besarnos y acariciarnos: Orquesta sinfónica interpretada por dos virtuosos, dos. Perfectos. Irrepetibles. Necesarios uno para el otro. Lejanos uno del otro. Un vicio que se repite a cada atardecer, a cada momento que nos volvemos a ver. La sangre gitana nos llama, nos une y nos encierra en este ciclo interminable de vicio y de virtud, de amor y dolor, de te quiero y no puedo, de sonrisas divinas y lágrimas prohibidas, de ti y de mi, de para siempre y ya no. De dame un poco más por favor, de deja que te regale un minuto y un día mi amor, de permite que te seduzca esta noche con mi disfraz de Gran Señor.

Vicio virtuoso. Virtud viciosa. Droga y diosa. Elixir y veneno. Imposibles. Intangibles. Invisibles. Irreductibles amantes del verano eterno.

2 Responses to “56. Círculo Virtuosamente Vicioso”

  1. Dyanrealm 25. Feb, 2010 at 10:06 pm #

    A @Dyanrealm le gusta ésto… Wow, sí que estaba usted inspirado, señor No :O

  2. Jacka 25. Feb, 2010 at 10:58 pm #

    Deliciosamente fascinante.

Leave a Reply

FireStats icon Powered by FireStats