52. Háblame en Ruso
26 Jan
*para una mejor lectura, denle play a esto como música de fondo “Lost Art of Murder” by Babyshambles+
Háblame en Ruso…
O en húngaro, esperanto o algún dialecto perdido; una lengua muerta o bien, murmúrame en arameo. Háblame pausado, cierra los ojos con fuerza y háblame como nadie lo ha hecho. Libera tu alma en cada palabra, embriágame con tu canto y veneno, ese que tanto anhelo.
Háblame en ruso, italiano o inglés. Sea el idioma que sea, mi corazón lo sabrá entender. Háblame ayer a la hora de hoy, cuéntame una historia que entre los dos protagonizaremos mañana. Háblame un segundo, déjame atraparlo en el aire, doblarlo, multiplicarlo y convertirlo en mil años, en treinta vidas en cuarenta sonrisas perpetuas.
Háblame en ruso, o no me hables en nada. Sonríe para mí, mi mirada sabrá traducir lo que con ella quieres decir. No debes hablar siquiera si el beso es el presente y pasado participio. Eres verbo carne, eres un singular que deseo visitar en plural.
Háblame en ruso, tendidos en el balcón de tu habitación, permite que con mi boca te recorra hasta llegar al palacio de tu imaginación. Háblame en idiomas que no existen y permite perderme en la visión de tu mundo para dibujarte un paraíso con palabras dulces que se resbalan desde tus oídos hasta la punta de tus pies. Y de nueva cuenta, al revés.
Háblame en ruso. En español. Escribe mi nombre en sánscrito, hindi o algún lenguaje de burdel. Bésame en francés, adórame en portugués; profanemos los templos en honor a lo que fuera Babel. Cuéntame las sonrisas verdaderas, aquellas que valen por millones cuando los ojos se cierran. Hurguemos nuestras vidas mientras hablamos el idioma que nos queda, aquel que no se escucha pero que tanto nos gusta, que nos inquieta.
Háblame en ruso Zarina olvidada, princesa plateada, reina del mar, emperatriz de mi tierra. Háblame en ruso, que no te importe el que yo te entienda, pues no me falta entender lo que dices para quedar prendado a tu belleza.

Se ha dicho